Oscar Sánchez, Socio Director Corporate Finance NORGESTION. Inversión de Compañías extranjeras.

En estos últimos tiempos estamos siendo testigos de un aumento en el número, o al menos en la notoriedad, de operaciones de inversión de compañías extranjeras y fondos en el capital de empresas españolas de lo que denominaremos “middle market«.

Es cierto que la calidad de las empresas las hace atractivas tanto para inversores estratégicos como financieros. No es menos cierto que especialmente en los primeros existe un cierto riesgo.

Ningún inversor invierte en una empresa para desmontarla y menos en empresas líderes en sus mercados y con demostrada fortaleza. La desinversión no tiene por qué significar una deslocalización, de hecho, en muchos casos supone un fortalecimiento de la empresa que pasa a posicionarse de manera relevante en la multinacional que la adquiere o que, incluso, es utilizada, en el caso de inversores financieros, como cabecera para un proceso de expansión mediante posteriores adquisiciones internacionales.

En muchos casos estos procesos son garantía de continuidad de empresas que se encuentran:

  • sin sucesión
  • con la gestión debilitada
  • con limitaciones para afrontar proyectos ambiciosos

Por otra parte, nos guste o no, la globalización “era verdad” y difícilmente podemos oponernos a este fenómeno, cada vez más general.

Pero indudablemente para liderar estos procesos de concentración es necesario contar con grandes corporaciones que sean las que los lideren mediante adquisiciones fuera de su entorno.

La reflexión que nos toca es saber por qué no llegamos a tener un gran un gran número de campeones internacionales. Primero debemos asentar esta “vocación” en nuestro tejido empresarial y, después, buscar los compañeros, ya que en muchos sectores la concentración no es un problema sino de pura supervivencia y si no lo iniciamos esa senda vendrán otros a hacerlo por nosotros y luego… no nos gusta.

Deberíamos ser más ambiciosos. Dada nuestra estructura empresarial, no nos cabe otro camino que el de promover una mayor cultura de la integración. De esta forma se potenciará a la vez la adaptabilidad ante los cambios. Como ya anticipaba Charles Darwin, esta es la mejor forma para garantizar la supervivencia, incluso por encima de la fuerza y de la inteligencia.