¿Qué es el Capital Riesgo?

En las siguientes líneas vamos a intentar arrojar luz sobre la naturaleza y actividad de las Entidades y Sociedades de Capital Riesgo (en adelante SCR o ECR). Con el objeto de que puedan considerarse como fuente de financiación. Nuestra larga experiencia en operaciones en las que el Capital Riesgo, o Capital Inversión, ha sido protagonista, nos facilita la tarea.

En compañías que requieran financiación y estén dispuestas a dar entrada en el capital a un nuevo socio que permita apuntalar o explotar las oportunidades del negocio, no cabe duda de que las Sociedades de Capital Riesgo pueden ser una de las alternativas a considerar.

¿Qué es el Capital Riesgo?

Las Entidades de Capital Riesgo son “empresarios temporales” cuya actividad consiste en invertir como accionistas en el capital de empresas que consideran atractivas, con un escenario temporal y con el ánimo de potenciar su gestión y por tanto su valor, para posteriormente desinvertir en dicha participación y obtener el retorno a su inversión.

Tres son las características que definen al Capital Riesgo:

  • Su inversión es sustancialmente de Capital. Es decir, aportan fondos como accionistas y a todos los efectos, tanto de derechos como de obligaciones. Se constituyen en socios-propietarios del negocio en el que han invertido. En algunas ocasiones su aportación de recursos de capital puede ir acompañada de recursos ajenos: obligaciones convertibles, deuda subordinada, préstamos participativos, etc. Pero lo sustancialmente importante es que su inversión les hace socios y propietarios de una empresa y proyecto común.
  • Su inversión tiene una Vocación Temporal. Invierten en compañías con un escenario temporal más o menos predefinido. Compran o invierten en un negocio hoy para vender mañana.
  • Normalmente realizan Tomas de Participación Minoritarias pero Significativas en el capital de empresas no cotizadas. Quieren ser inversores temporales pero no suelen ni quieren asumir la gestión del negocio en el que invierten. Su aportación viene más del lado de apoyar y profesionalizar la gestión que de controlarla y asumirla.

Estas tres características definen a las ECR. Sin ánimo de dogmatizar, pues cada operación tiene sus propias características. Una inversión realizada por una Sociedad de Capital Riesgo puede implicar una toma de participación de capital de entre el 20-40%. También puede implicar un escenario temporal de entre 5 y 10 años para su desinversión y una presencia en el Consejo de Administración que no implique asumir responsabilidades de gestión operativa.

La terminología de este tipo de actividad inversora suele denominarse “Capital Riesgo”, “Capital Inversión”, “Private Equity” o “Venture Capital”. Y con independencia de las matizaciones conceptuales, la filosofía que subyace en la mente de estas empresas de inversión se podría resumir en: “invierto en su empresa y me hago socio suyo, le ayudamos a desarrollar su empresa y en un horizonte temporal definido buscamos una solución para vender mi participación y obtener una rentabilidad a mi inversión”. Evidentemente también piensan, aunque no de forma tan abierta, en que: “el éxito de mi inversión se fundamenta en comprar hoy barato, ayudarle a crear más valor  y vender mañana más caro”.

¿Qué busca el Capital Riesgo cuando invierte?

Como cualquier inversor buscan la mayor rentabilidad posible y la desinversión de su participación en un escenario temporal  consensuado con el resto de socios.

La rentabilidad pueden obtenerla:

  1. Vía dividendos mientras son socios de la empresa.
  2. Vía plusvalía en el momento de vender su participación. Razonablemente su rentabilidad está ligada a este momento y el éxito de su operación está en haber entrado a un buen precio y haber salido a un precio superior.

Soluciones:

Respecto a la desinversión, desean definir, previamente a su entrada en la compañía, una filosofía de actuación que sea compartida por el resto de socios. Y las soluciones pueden ser variopintas:

  1. Vender la empresa (todos los socios) a un tercero.
  2. Que se venda su participación (la ECR) al resto de socios.
  3. La venta de su participación (la ECR) a un tercero.
  4. Salida a Bolsa de la empresa (más teórica que práctica).

Las ECR  son especialmente sensibles a este tema y difícilmente participarán en un proyecto si no existe una filosofía de salida consensuada. Por este motivo, suele ser habitual que exijan pactos societarios. Estos deben alinear los intereses de todos los socios y que permitir ser activos en la política de desinversión en un horizonte temporal definido.

Quedan por comentar otros muchos aspectos relacionados con esta figura del Capital Riesgo (o Capital Inversión). Algunos de ellos son, por ejemplo, qué tipo de empresas aprecian en mayor medida para invertir en ellas, qué debe aportar una Sociedad de Capital Riesgo a una compañía o cómo es el procedimiento habitual para dar entrada a un socio de esta naturaleza en nuestra empresa. Los iremos analizando en otra ocasión.