Fernando Fernández de Santaella, Socio NORGESTION.

¿Qué es una reestructuración financiera?

Hoy vamos a hablar de los procesos de reestructuración financiera.

La actividad económica se caracteriza por sus ciclos: épocas  de bonanza se mezclan con fases de recesión derivadas, en parte, de los excesos en los mercados durante las etapas expansivas. Por tanto, las crisis económicas son  recurrentes y requieren proactividad y anticipación por parte de los gestores de las compañías.

¿Cuándo acometer un proceso de reestructuración financiera?

Un proceso de este tipo se origina cuando se evidencia dentro de la empresa una duda razonable sobre su capacidad para cumplir con los compromisos adquiridos con los acreedores. El paso inicial que la compañía debe dar es comunicar a todos sus acreedores la situación real de la empresa. También debe dar paso a una negociación que impida el vencimiento anticipado de las deudas por incumplimiento de los plazos.

A partir de aquí, se desencadena todo un extenso y arduo trabajo financiero y jurídico que difícilmente puede ser realizado internamente por cualquier compañía.

¿Por qué se necesita Asesoramiento cuando se quiere reestructurar un negocio?

La reestructuración financiera de una empresa es una operación compleja.  Aunque la propiedad haya tenido alguna experiencia previa en situaciones de crisis, es desaconsejable que se involucre en el proceso ya que existe el riesgo de que desatienda la gestión diaria del negocio. Por este motivo el empresario debe saber escoger un buen asesor con Experiencia, Prestigio Reconocido, Conocimiento Global  y Capacidad de Gestión.

¿Cuáles son los objetivos de un proceso de reestructuración financiera?

El objetivo fundamental pasa por demostrar ante los acreedores la existencia de un proyecto viable y con recorrido en el corto y medio plazo, que cuente con el  respaldo de los accionistas.

¿Cuál es el proceso típico de reestructuración financiera en una empresa?

  1. El Mandato: acuerdo básico entre Cliente y Asesor, que compromete al asesor y que define los servicios que debe prestar y sus obligaciones.
  2. Trabajos previos: análisis en profundidad de la situación actual de la compañía y su evolución reciente: balance, cuenta de resultados y caja. Debe completarse con reuniones con el equipo directivo y una reflexión estratégica interna así como entender las fuentes de negocio y de caja.
  3. Elaboración del Plan de Negocio: actualizado y que incluya la situación actual de la compañía. Debe incluir proyecciones a 2-3 años que reflejen la evolución prevista.  También debe incorporar mejoras operativas, redefiniciones del negocio o desarrollo de líneas de actividad alternativas para dar confort a los acreedores.
  4. Desarrollo de una estrategia financiera en base  al Plan de Negocio actualizado. En función de los resultados que arroje el análisis tendremos diferentes alternativas para negociar con los acreedores (ampliar el plazo, establecer quitas,  carencia de principal y/o de intereses están entre las más habituales. Incluso la posibilidad de solicitar financiación adicional.
  5. Identificación de garantías adicionales tras un ejercicio de reflexión con la propiedad de la compañía. Las cesiones más comunes en la actualidad son las ampliaciones de capital por parte de los socios actuales, la pignoración de activos o ampliación de garantías entre otros. También se puede considerar la inclusión de un socio en el accionariado de la compañía.
  6. Elaboración de un Memorando que contenga todos los aspectos mencionados en los puntos anteriores.
  7. Presentación a los acreedores y la negociación del Memorando. Llegados a este punto, el asesor cuenta con un amplio conocimiento de la empresa y ha intervenido activamente en todo el proceso. La negociación es un proceso complicado y más si se trata de una operación tan espinosa como una reestructuración.

Servicio Jurídico

Disponer de un potente servicio jurídico es otro de los requisitos básicos en esta fase. El motivo es que los contratos de reestructuración, se caracterizan por un elevado grado de sofisticación.

Quien necesite, por tanto, llevar a cabo un proceso de reestructuración financiera de su negocio debe ser muy selectivo en la elección de un buen asesor para minimizar los riesgos y maximizar el resultado.